Calentar el agua: Calienta el frasco con el agua de pasta en el microondas hasta que esté muy caliente (casi hirviendo).
Calentar la pasta: Simultáneamente, calienta la bolsa de tagliatelle según tu tiempo habitual.
Preparar la emulsión en el bowl:
Pon las 2 cucharadas de pesto frío en el bowl de servicio.
Añade un chorro del agua caliente directamente al pesto.
Remueve rápidamente con una cuchara hasta que el pesto se disuelva y se convierta en una crema suave y tibia.
Incorporar la pasta: Abre la bolsa, vierte los tagliatelle calientes sobre la crema de pesto y mezcla bien. La pasta caliente terminará de dar la temperatura ideal al plato sin "quemar" la salsa.
Finalizar: Añade el queso, los tomates y la albahaca fresca.
¡Nunca calientes el pesto en el microondas! Perdería todo el aroma a fresco. El calor debe venir solo de la pasta y del agua.
El Agua de Pasta: Asegúrate de que el agua del frasco contenga algo de almidón (el agua donde se hirvieron originalmente). Es lo que hace que la salsa no quede aguada, sino cremosa.
Proporción: No pongas demasiada agua al principio. Es mejor empezar con poco y añadir más si la pasta absorbe la salsa muy rápido.
Este método es eficiente y mantiene el color verde brillante que el cliente espera de un producto casero.